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27 sep 2008 Moisés Cabello Alemán: Un “Asimov” tinerfeño.
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Continuamos nuestro repaso a los autores que nos acompañan en Blognovelas.es; y lo hacemos con un autor que, en mi modesta opinión, se puede considerar como brillante. No solo por su escritura, con unos textos de ciencia-ficción inquietantes y llenos de aventuras; sino además por la enorme creatividad que plasma en sus creaciones web, y la cuidada presentación de sus libros impresos. Los videos promocionales que realiza son un estupendo ejemplo de la gran capacidad de Marketing a pequeña escala que desarrolla este autor, que no tienen nada que envidiar a las multimillonarias campañas de publicidad de muchas editoriales.

Moisés Cabello Alemán

Moisés Cabello Alemán nació en Tenerife (Islas Canarias, España) hace veintisiete años. Debutó en 2005 con la novela  “Multiverso Armantia”, cuya edición digital sobrepasó las cinco mil descargas en la primera semana. En 2007 publicó la segunda parte de la Serie Multiverso, “Multiverso Gemini”. En 2008 publica “El color del fin del mundo”, una colección de relatos del autor que combina la fantasía, el terror, el misterio y la ciencia ficción. Actualmente trabaja en la tercera parte de la Serie Multiverso, “Multiverso Olimpo”, con vistas a ser publicado en 2009, y en el relato online por entregas “Nos dejan – Crónicas desde el Infierno” que se puede seguir desde blognovelas.es y en su página web oficial (www.nosdejan.net).

Página web oficial del autor: http://www.moisescabello.com

Sus obras:

Multiverso Armantia (novela) Multiverso Gemini (novela)El color del fin del mundo (libro de relatos)

Nos dejan -crónicas desde el infierno-. (blognovela)

 

Fuentes de imágenes y texto: http://moises.bubok.com/
14 sep 2008 ¿Qué es escribir?

Telepatía, por supuesto. Pensándolo bien, tiene su gracia: la gente se ha pasado años discutiendo si existe, y resulta que siempre ha estado ahí. Todas las artes dependen de la telepatía en mayor o menor medida, pero opino que la literatura ofrece su destilación más pura.

Me llamo Stephen King, y escribo el primer borrador de este texto en mi mesa de trabajo una mañana de nieve de diciembre de 1997. Tengo varias cosas en la cabeza. Algunas son preocupaciones, otras en cambio son agradables, pero ahora mismo tiene prioridad el papeleo. Estoy en otra parte en un sótano con mucha luz e imágenes claras. Me ha costado muchos años construirlo. Ya sé que no cuadra mucho que sea un sótano, que es un poco raro y contradictorio, pero yo funciono así. Otro construirá su atalaya en lo alto de un árbol, o en la cima del Everest. Allá cada cual con sus preferencias.

La publicación de este libro está prevista para finales de verano o principios de otoño de 2000. De manera que tú, lector, estarás a cierta distancia cronológica de mí… pero es muy probable que estés en tu propia atalaya, donde recibes los mensajes telepáticos. No es que sea necesario, los libros son la magia más portátil que existe. Yo leo siempre que puedo, pero tengo un lugar de lectura favorito, y seguro que tú también.

Supongamos por tanto que estás en tu lugar de recepción favorito, igual que yo en el mío de transmisión. Nuestro ejercicio de comunicación mental tendrá que realizarse en el tiempo, además de en la distancia; pero bueno, no pasa nada: si todavía podemos leer a Dickens, Shakespeare y Herodoto, la distancia entre 1997 y el año en el que tú vives no parece insalvable. ¿Listo? Pues adelante con la telepatía. Te habrás fijado en que no tengo nada en las mangas, y en que no muevo los labios. Es muy probable que tú tampoco.

Fíjate en esta mesa tapada con una tela roja. Encima hay una jaula del tamaño de una pecera. Contiene un conejo blanco con la nariz rosa y los bordes de los ojos del mismo color. El conejo tiene un trozo de zanahoria en las patas delanteras y mastica con fruición. Lleva dibujado en el lomo un ocho perfectamente legible en tinta azul.

¿Estamos viendo lo mismo? Para estar seguros del todo tendríamos que reunirnos y comparar nuestros apuntes, pero yo creo que sí. Claro que es inevitable que haya ciertas variaciones: algunos receptores verán una tela granate, y otros más viva. Los receptores daltónicos la verán gris ceniza. Puede que algunos vean adornos en el borde de la tela, y son muy libres de hacerlo. Mi mantel es vuestro.

Siguiendo el mismo principio, el tema de la jaula deja mucho espacio a la interpretación, ya que ha sido descrita mediante una “comparación imprecisa”, que sólo será operativa si vemos el mundo y medimos las cosas con criterios similares. Cuando se hacen comparaciones imprecisas es fácil caer en el descuido, pero la alternativa es una atención repipi al detalle que quita toda la diversión al acto de escribir. ¿Qué tendría que haber dicho? ¿Qué “encima hay una jaula de un metro de profundidad, sesenta centímetros de anchura y treinta y cinco centímetros de altura”? Más que prosa sería un manual de instrucciones. El párrafo tampoco especifica el material de la jaula. ¿Alambre? ¿Cristal? ¿Tiene alguna importancia? Todos entendemos que la jaula es un objeto que permite ver su contenido. Lo demás nos es indiferente. De hecho, lo más interesante ni siquiera es el conejo que come zanahoria, sino el número del lomo. No es un seis, un cuatro ni un diecinueve coma cinco. Es un ocho. Es el foco de atracción, y lo vemos los dos. Ni yo te lo he dicho ni tú me lo has preguntado. Yo no he abierto mi boca, ni tú la tuya. Ni siquiera coincidimos en el año, y no digamos en la habitación. Y sin embargo estamos juntos. Muy cerca.

Se han tocado nuestras mentes.

Yo te he enviado una mesa con una tela roja, una jaula, un conejo y el número ocho en tinta azul. Tú lo has recibido todo, y en primer lugar el ocho azul. Hemos protagonizado un acto de telepatía. Telepatía de verdad, sin chorraditas místicas. No pienso ahondar en lo expuesto, pero debo hacer una puntualización:

El acto de escribir puede abordarse con nerviosismo, entusiasmo, esperanza y hasta desesperación (cuando intuyes que no podrás poner por escrito todo lo que tienes en la cabeza y el corazón). Se puede encarar la página en blanco apretando los puños y entornando los ojos, con ganas de repartir ostias y poner nombres y apellidos, porque quieres que se case contigo una chica, o por ganas de cambiar el mundo. Todo es lícito mientras no se tome a la ligera. Repito: no hay que abordar la página en blanco a la ligera.

No te pido que lo hagas con reverencia, ni sin sentido crítico. Tampoco pretendo que haya que ser políticamente correcto o dejar aparcado el humor (¡ojalá lo tengas!). No es ningún concurso de popularidad, ni las olimpiadas de la moral, pero joder, se trata de escribir, no de lavar el coche. Si eres capaz de tomártelo en serio, adelante. Si no puedes o no quieres, dedícate a otra cosa.

A lavar el coche, por ejemplo.

Texto extraído de “Mientras escribo“. Stephen King. Ed. Debolsillo (2003).

Supongo que cada uno tendrá su punto de vista sobre lo que es escribir. En un artículo anterior, veíamos que para Enrique Páez “escribir es mentir despacio”. Para mí, escribir es como si una voz en mi cabeza me dictase lo que está viendo, desde algún alejado y extraño mundo.

Nos interesa tu opinión. Para ti, ¿Qué es escribir?

13 sep 2008 Joan X: El artista anónimo.
 
avatar de Joan X

avatar de Joan X

 

Joan Ximénez se describe a sí mismo como un actor de vocación, escritor por afición, pasante por oficio y parado discontinuo por cojones. Su reserva y su gran timidez hacen de él un anónimo autor, que da mayor importancia a sus creaciones que a él mismo.

Nació a finales de los 60 en Montreüil L’arguille, un pequeño pueblo de la normandía francesa. Siendo niño se trasladó a la costa catalana, en donde residió toda su infancia y juventud.

Gran aficionado al cine, realizó estudios actorales en la escuela cinematográfica de Catalunya, y al concluirlos decidió probar suerte en Madrid, donde interpretó algunos papeles secundarios en cine (haciendo bulto) y televisión, donde se especializó en pasante (ese tipo que pasaba por delante de la casa de los Martín en “Médico de familia”; o el que paseaba sosegadamente por la calle desengaño en “Aquí no hay quien viva” o más recientemente, y haciendo un alarde de talento, el que cruzaba con unos papeles en la mano por delante del despacho del comisario en “Los hombres de Paco”). También interpretó algunos papeles secundarios en teatros de poca monta de la capital.


Las tablas en el escenario le sirvieron para envalentonarse y escribir sus propios monólogos cómicos, que llevó por distintos escenarios con dispar fortuna. (La mitad de la sala aplaudía, la otra mitad pataleaba).

En la actualidad, alterna su actividad en la mayor empresa de España (el paro), con diversos trabajos (algunos vinculados al cine o la televisión, y la mayoría que no tienen absolutamente nada que ver), y da rienda suelta a sus inquietudes artísticas colgando en internet sus alocadas historias.

Desde el año 2005 publica la blognovela“Historia de una mierda”. Una divertida comedia que ha logrado un importante éxito con más de 6000 visitas (9000 desde su primer lugar en internet), y a la que se puede acceder a través de Blognovelas.es

Sus obras:

Historia de una mierda (blognovela)

Historia de una mierda (blognovela)

 

13 sep 2008 Ángel J. Blanco: El artífice de todo esto.
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Este soy yo

Este soy yo

 

 

Había publicado esta entrada hablando en tercera persona y no me gustó nada, de modo que vuelvo a empezar. Con ésta mí presentación, doy por iniciada una serie de artículos sobre los autores que podrás encontrar en el directorio de blognovelas.es, y que ya inicié realmente sin darme cuenta, con la presentación de Enrique Páez.

Nací en Valladolid el 21 de octubre de1973. En el año 1992 ingresé en la Escuela Provincial de Teatro de Valladolid, y entre 1990 y 2000 pertenecí al grupo de teatro “Candilejas” de Valladolid, donde desarrollé una importante actividad como actor.

Fue durante esos años cuando despertó mi interés por la
literatura. Siempre me había gustado leer, pero entonces comencé a plasmar en papel las ideas que surgían en mi imaginación. (Casi siempre en servilletas de papel de los bares en los que solía quedar con mis amigotes)

En 1994, mi relato “El viejo del parque” es publicado por la revista cultural de la asociación “La unión” de Pajarillos (Valladolid). Un año después resulté premiado en el I certamen literario feria del libro ciudad de Valladolid, con el relato “Sólo una copa más”; y en 2005, el relato “No hay milagros” es seleccionado finalista en el V premio de relato corto que la web literaria Yoescribo.com celebra anualmente.

En el año 2007 publiqué mi primera novela “Noches de insomnio”, y en 2008 publiqué el libro de relatos “Gracias por su visita”, en donde recojo ocho de mis mejores relatos, incluidos aquellos premiados en los distintos concursos literarios. Además he comenzado a publicar la blognovela “Taxi 327”, que podréis encontrar en esta web, y he realizado también la publicación en formato blog de mi novela “Noches de insomnio”.

03 sep 2008 Próxima entrevista a Enrique Páez

El escritor madrileño Enrique Páez mientras escribe “Lidia” (que como ya habréis podido comprobar, actualiza diariamente con una nueva entrega), ha accedido a abrirnos un hueco en su agenda, y nos permitirá como él mismo ha dicho “que le sometamos al tercer grado”, en una entrevista que publicaremos en este blog.

Con tal menester, “abrimos nuestras líneas” ha vuestras cuestiones.

¿Os gustaría saber por qué un escritor con una dilatada trayectoria, se ha decantado por publicar sus novelas en formato blog?

¿Os gustaría saber cómo inicia su proceso creativo?

Cualquiera que sea la inquietud que os surja, una duda que os incomoda sobre la escritura, o una mera curiosidad, hacédnosla llegar. Deja tu comentario con la pregunta que te gustaría hacerle en este post antes del veinte de septiembre, y nosotros se la plantearemos. Claro, que si fueran demasiadas abría que hacer una selección.

¡Animaos a participar!